miércoles, diciembre 10, 2008




"Carne floreciendo por las púas" exposición de videopoemas realizados por Gabriela Rivera, basados en el libro "Gran Avenida", de la poeta Gladys González.

La muestra se inaugurará este viernes 5 de Diciembre a las 19:00 en la Biblioteca de Santiago, Sala +18, ubicada en Matucana 151, Metro Quinta Normal.

Se realizará una presentación que incluye una lectura de la poeta Gladys González y comentario de la teórica del arte Stella Salinero.

"Carne floreciendo por las púas", permanecerá abierta al público desde el 6 al 30 de Diciembre Martes a Viernes de 11.30 a 20:30 hrs, Sábado y Domingo de 11:00 a 17:00 hrs




Sobre Hilo Rojo

El video poema “Hilo Rojo” de Gabriela Rivera, basado en el poema homónimo de Gladys González, alcanza en el cruce de los órdenes visuales, orales y escriturales, un lenguaje sutil y delicado, pese a la introducción de imágenes consideradas grotescas o por lo menos no gratas, como la carne y la sangre, pese también, a la mención de cortes y rituales de auto mortificación. Parece una contradicción llamar sutil a este videopoema, sin embargo, en la totalidad de los componentes, las imágenes, la música, la voz (que pertenece a la poeta), la palabra y sobre todo el tono en que se abordan, se logra esta metamorfosis, y creo que este sentido es parte de una cualidad de Rivera para capturar los aspectos finos en los espacios menos considerados poseedores de ello.
La forma en que han sido dispuestos los significantes nos lleva unos a otros, así el rojo a la sangre, a la carne, al hilo, a la aguja, al corte. Lo mismo sucede con las acciones: cocer, cortar, tatuar, rapar, dejar la marca, la huella en el cuerpo. El manejo de los planos y el tratamiento de las imágenes, facilitan una sensación de intimidad, así como el recorte en la acción de cocer, entrega cercanía con el rito de la imagen. Al mismo tiempo el blanco y el rojo que predominan en el video, proporcionan esa sensación de sutileza que hemos nombrado anteriormente. Las diversas dimensiones de la palabra, su valor visual, sígnico y sonoro, confluyen y se intensifican enriqueciendo nuestra experiencia de la poesía, la que extiende sus límites, posibilitando relaciones inéditas que no se dan en el puro espacio del texto.
Finalmente el dolor se ha expresado aquí como algo bello y horrendo a la vez, sobre todo como una experiencia ambigua e intensa que se hunde en lo denso del cuerpo. Lo observamos en la forma en que el hilo rojo va traspasando la tela, la carne, la piel, los huesos, o desde las gotas de sangre que emanan de las yemas de los dedos y que se derraman por la ropa de la mujer que nos da la espalda en el paradero.

Stella Salinero Rates

Licenciada en Teoría e Historia del Arte
Universidad de Chile

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